Israel ha desaprovechado por mucho tiempo su potencial para producir energía por medios renovables, sin embargo, el gobierno tiene la promesa de hacer un cambio radical respecto a este tema y el primer paso será completar en 2018 el proyecto Ashalim, el cual contará con la torre solar más alta del mundo.

La torre solar de Ashalim estará ubicada en medio del desierto de Negev y tendrá una altura total de 250 metros. Al finalizar el proyecto, se habrán construido también 55,000 espejos reflectores conocidos como heliostatos al rededor de la torre. La particular altura de la torre y el diseño de los espejos ha permitido que esta planta solar ocupe un espacio menor al acostumbrado, lo cual se traduce en un impacto ambiental inferior.

Se espera que cuando está completado el proyecto Ashalim provea 310 megawatts de energía, alimentando así más de 130,000 hogares, lo que representaría al 5% de la población y solo este complejo cubriría el 1.6% de toda la energía requerida por el país.

Metas y proyectos

Actualmente poco más del 2.5% de toda la energía utilizada en Israel viene de fuentes renovables, el gobierno se propuso aumentar esta cifra a un 10% para el 2020. Con poco menos de 3 años para cumplir con lo propuesto parece que será dificil llegar a la meta, sin embargo, existen varios proyectos en marcha que podrían llenar las expectativas.

El propio proyecto Ashalim consiste realmente de tres planta solares que prometen producir y almacenar energía durante casi 24 horas, además el gobierno ha impulsado la instalación privada de paneles solares en edificios y casas habitación.

Todos los analistas concuerdan en que Israel tiene un potencial evidente para convertirse en una potencia de producción solar y así desplazar su dependencia económica al petroleo, para muchos países petroleros esta tarea parece ser ahora una prioridad y es bueno ver que algunos han decidido tomar acciones rápidas aunque ligeramente tardías.

Vía | Time of Israel

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