El nada apreciado presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, firmó este martes el presupuesto autorizado que la NASA ejercerá para el año fiscal 2018. Dicho acto fue realizado en el despacho oval y vino acompañado de un requerimiento especial para la agencia espacial, el de poner a “una Misión tripulada en Marte para la década de 2030”.

La propuesta inicial del presidente Trump para el presupuesto de la NASA era de 19,100 millones de dólares, sin embargo, el congreso regreso la propuesta con un aumento de 400 millones de dólares, monto que evitaría un descenso en los fondos de la agencia respecto al año pasado.

El presupuesto total aprobado por el congreso y firmado por el presidente es de 19,500 millones de dólares y entrará en vigor el 1 de octubre de este año. El congreso también paso un requerimiento al reforzar la idea de utilizar estos fondos para el propósito de “extender la presencia humana, incluyendo el potencial de ocupación humana en otros cuerpos celestes y el potenciar la economía espacial en el siglo XXI”.

Dr. Jekyll y Mr. Hyde

El no perder fondos y encontrar apoyo para la exploración marciana es sin duda una excelente noticia para la NASA, sin embargo, este grato momento no debe hacernos olvidar que el presidente Trump es la representación perfecta del extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde en lo que se refiere al tema de la ciencia.

Por un lado, desea que la agencia espacial que llevo al hombre a la Luna utilice sus medios para alcanzar Marte, pero por otro, recortó de manera nunca antes vista los recursos de la Agencia de Protección Ambiental y puso a su cabeza una persona que niega que el CO2 sea parte del calentamiento global.

Sería un buen momento para mencionarle al presidente de los Estados Unidos que una de las grandes bondades de la ciencia es que es verdad te guste o no, y que no podemos aplicar parte de ella e ignorar el resto. La exploración espacial es tan importante como la investigación que promete conservar nuestro planeta.

Vía | AP

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